¿Tu hipoteca ya no es competitiva? Te ayudo a cambiarla de banco
Reviso tu hipoteca actual sin compromiso y, si de verdad te compensa, gestiono toda la subrogación a otra entidad con mejores condiciones.
Qué es la subrogación por cambio de acreedor
La subrogación hipotecaria te permite trasladar tu préstamo a otro banco sin cancelar la hipoteca y volver a empezar de cero: se mantiene el capital pendiente y la antigüedad, pero cambian el tipo de interés, las comisiones y las condiciones generales.
Muchas hipotecas firmadas hace varios años arrastran diferenciales altos, productos vinculados caros o revisiones de Euríbor poco favorables. No siempre compensa cambiar, y por eso el primer paso es siempre un estudio comparativo con números reales, no una promesa genérica.
Señales de que te conviene revisarla
- Firmaste tu hipoteca hace más de 3-4 años y nunca la has revisado.
- Tienes un diferencial alto sobre Euríbor o una hipoteca fija con tipo muy por encima del mercado actual.
- Pagas seguros o productos vinculados que no usas ni necesitas.
- Tu situación económica ha mejorado y podrías acceder ahora a mejores condiciones.
Cómo trabajamos
Revisamos tu escritura
Analizamos condiciones actuales, comisiones de subrogación pendientes y productos vinculados.
Comparativa real
Calculamos el ahorro exacto en cuota y en coste total si te cambias, incluyendo gastos del cambio.
Negociación con el nuevo banco
Presentamos tu perfil y negociamos las mejores condiciones para la nueva hipoteca.
Trámite y firma
Coordinamos con ambos bancos y notaría hasta que la subrogación queda formalizada.
Plazos y coste
El estudio de tu hipoteca actual es gratuito y sin compromiso: si los números no salen, te lo decimos igual. Si decides seguir adelante, el proceso de subrogación suele completarse en 4-6 semanas.
Preguntas frecuentes
No hay un mínimo legal. Lo habitual es que compense a partir del segundo o tercer año, cuando ya has amortizado algo de capital.
Depende de tu escritura y fecha de firma. Desde la Ley de Crédito Inmobiliario de 2019 estas comisiones están muy limitadas o incluso a cero en muchos casos; lo revisamos en tu escritura.
Sí, estudia tu solvencia como si fuera una hipoteca nueva. Por eso hacemos primero un análisis de viabilidad.
Se revisan uno a uno: algunos se pueden mantener y otros conviene cancelarlos y contratar nuevos con mejores condiciones.